Iba andando muy cerca de la escuela y debí de pasar por unos cables o algo y solo oí un ruido extraño, segundos después siento que algo se atora en la llanta y Toya deja de avanzar, me bajo a ver que pasa y veo que se le rompieron dos de los como cables que tienen las ruedas de bici (no se como se llamen realmente) y uno se enredó en la misma llanta y ya era imposible avanzar.
Pues ante el problema, decido llevar a Toya a que le compongan su llanta, el señor de las bicis la ve con cara de que pena y me dice que la verdad ya no valía la pena, que mejor me comprara una nueva, que me va a salir caro arrglarla, primero me puse todo agresivo, como¡¡¡ que importa lo que cueste? es mi bici¡¡¡, pero después si le pregunto, ¿y como cuanto será? me dice que entre 30 y 40 euros¡¡¡¡¡ y que la verdad igual hoy se rompió esta llanta, pero mañana Toya se descompone de cualquier otra cosa, ya no vale la pena (digamos que adquiría Toya por 40 euros, así que desde esa perspectiva, de verdad ya no valía la pena arreglarla).
Ni modo, pedí segunda opinión a otro arregla-bicis y me dijo masomenos lo mismo, que hacerle, Toya me dio un excelente servicio, pero hubo que sacrificarla, fue como en la Historia sin Fin cuando el caballo de Atreyu (creo que se llamaba Ajax) se queda hundido en los pantanos de la depresión, así quedó Toya, muerta por dentro, pero de pie como una bicicleta.
Toya será ampliamente recordada, pero a Rey muerto rey puesto y ya tenemos a la hija de Toya,, tambien de segunda mano, pero mucho mas nueva (con 7 velocidades que no se como usar) y muchas modernidades más, ahora será esta mi nueva yegua de batalla
Es una verdadera lástima que haya muerto Toya, pero creo que cumplió hasta el final, no? Ahora tenemos que buscar un nombre para... la hija de mi mamá, jajajaja. Besos Pablo. Cuídate
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